Serpientes

26.03.2020

No es casualidad que muy diversas culturas tengan leyendas alusivas a dragones y grandes reptiles. Pensemos en el capitulo 3 del Génesis, donde Dios dispone que haya perpetua enemistad entre el ser humano y la serpiente. ¿Es coincidencia que el sonido onomatopéyico que usamos universalmente para pedir silencio o llamar la atención tenga un sorprendente parecido al silbido de un reptil? Se sabe, Darwin ya lo intuyó, que el miedo a la oscuridad de los niños, es una herencia evolutiva de los temores a peligros reales de una humanidad primitiva durante la noche en los árboles, las serpientes. ¿Es casualidad que sea la serpiente, en el Génesis, la que entrega el fruto del árbol del bien y del mal, es decir las funciones abstractas y morales localizadas en el neocortex? ¿Son los reptiles y los peligros que ocasionaron a nuestros primitivos antepasados de hace millones de años, los que ponen en marcha el intelecto humano? Se sabe que los chimpancés emiten varios tipos de sonidos de alarma según el tipo de reptil que les amenace...

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